
La idea es sencilla: crear un espacio acogedor donde la gente pueda reunirse, relacionarse y practicar el inglés oral en un ambiente relajado y propicio.
Nuestra anfitriona, Bianca, ha experimentado de primera mano lo que supone aprender y utilizar una lengua extranjera, y comprende tanto los retos como los momentos gratificantes que ello conlleva.
Esta no es una clase formal. No hay exámenes, ni evaluaciones, ni presión; solo conversación, ánimos y la oportunidad de reforzar juntos la confianza en uno mismo. Tanto si vuelves como si te unes a nosotros por primera vez, nos encantaría que estuvieras con nosotros.
